LA INTERVENCIÓN DEL ESTADO
NACIONAL EN LA ACTIVIDAD
AGROPECUARIA, SU COMERCIALIZACIÓN Y EXPORTACIÓN
Trabajo
basado en la obra: “I.A.P.I. Auge
y decadencia” de Susana
Novick (1)
"La
economía nunca ha sido libre: o la controla el Estado en beneficio del Pueblo o
lo hacen los grandes consorcios en perjuicio de éste".
Juan Domingo Perón
INTRODUCCION
La alianza de grupos capitalistas extranjeros –por aquel entonces británicos– con los sectores agro-exportadores fue modelando un sistema económico con un elevado nivel de dependencia externa. El mecanismo que mantuvo y reprodujo esa dependencia fue justamente el comercio exterior. Este último permite, por vía del llamado deterioro de los términos del intercambio, que los países centrales –de mayor desarrollo productivo– drenen en su beneficio una parte substancial de los bienes producidos en los países periféricos, subdesarrollados, de menor productividad.
Así, la relevancia del aparato estatal como instancia de decisión política, la producción primaria (cereales y carnes) y el intercambio comercial externo, nos llevó a interesarnos por una experiencia, la del “Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI)”, que se nutre del juego contradictorio y complejo de estos fenómenos
·
El peronismo
en el poder y el surgimiento del IAPI
Durante
el siglo XIX y principios del XX –hasta la crisis internacional de 1930– en
términos globales podemos decir que la estructura socioeconómica del país se
caracterizaba por:
a)
La aceptación
de la división internacional del trabajo. Debíamos producir y
exportar productos agrícolas y ganaderos sin valor agregado como alimentos para
las naciones desarrolladas –fundamentalmente europeas–.
b)
El
imperialismo inglés había modelado según sus intereses concretos
la economía argentina.
c) El sistema político interno estaba dominado por el sector terrateniente, el cual decidía qué se debía producir y cómo sería su distribución social.
d) El desarrollo industrial era incipiente.
e) los prescios de los productos de la agricultura y la ganaderia se fijaban en centros de poder fuera de nuestro pais
f)
La importación consistía fundamentalmente en productos manufacturados.
g)
El sistema social se caracteriza por una distribución injusta de los bienes
producidos; y
La
Segunda Guerra Mundial había causado efectos en el sistema económico argentino
que obligaron a tomar medidas al respecto.
Por decreto 23.847 de 1944 se crea el
Consejo de Posguerra, primer intento
orgánico de planificación en la argentina- Dicho organismo tenía como
objetivo preparar un amplio apoyo y detallado diagnóstico de la situación económico
– social que recomendara políticas para solucionar problemas detectados.
Presidente del Consejo era el coronel Perón y el Dr. Figuerola su secretario
general.
Fue el primer foro donde estuvieron representados los
trabajadores, los empresarios y el Estado.
Figuerola
y Miranda prepararon un “paquete” de medidas económicas que se sancionarán
durante 1946, aún antes de la asunción de Perón como presidente. Se iniciaba
una nueva etapa, a partir de la alianza de clases que realizan los industriales
nacionales y los trabajadores. La nueva política económica –vigente hasta
1952– intentaba regular la totalidad del sistema económico.
·
Orígenes del IAPI
La creación del IAPI fue dispuesta por decreto 15.350 del 28 de
mayo de 1946, que si bien fue firmado por el Presidente Farell, formaba parte
del conjunto de medidas que el coronel Perón y su equipo de asesores habían
proyectado. Asimismo, por decreto 8.503 del 25 de marzo de 1946 se nacionalizó
el Banco Central de la República Argentina, el que en adelante funcionaría
como entidad autárquica. Con estas dos resoluciones el nuevo gobierno podrá
poner en ejecución su política económica, pasando a controlar –directa e
indirectamente– la producción total del país y el ahorro nacional.
El citado decreto 15.350, llamado Carta Orgánica
del Instituto, coloca su funcionamiento dentro del área perteneciente al Banco
Central. Este último sería el puente en las relaciones entre el Poder
Ejecutivo y el organismo creado, reiterándose la necesidad de un ente comercial
capaz de afrontar las diferentes coyunturas que el mercado internacional
presentara, el que actuando con agilidad en la compra, venta, distribución y
comercialización de productos, protegiera el bien común. Sin embargo, se
aclara que el Instituto no “monopolizará las actividades privadas, sino que
deberá complementarlas adecuadamente y para beneficio de ellas” (3).
·
FUNCIONES
Complejas y
diversas fueron las actividades asignadas al IAPI en sus comienzos. A pesar de
que ellas fueron transformándose con el correr del tiempo, pueden ser
clasificadas, en el orden interno en:
Respecto del trigo, por ejemplo, adquiría la producción casi total
(para exportar y también para distribuir en el mercado interno). Sin embargo,
de otros cereales –como avena, cebada, centeno y maíz– sólo adquiría los
cupos necesarios a la exportación, dejando en manos privadas las cantidades
aplicadas al consumo interno.
internacional. Las exportaciones de carne, cueros, grasas y sebos también las realizaba el Instituto, previa compra en el mercado interno, aunque en proporciones diferentes según los años.
Funciones financieras
El IAPI otorgaba fondos a las Reparticiones Públicas para la compra de
bienes de capital. Intervino en la compra de los ferrocarriles, teléfonos,
buques para la Marina Mercante, etcétera. Los gobiernos provinciales recibieron
financiamiento para la compra de nuevos bienes de capital: camiones, tractores y
equipos para obras viales.
El
sector privado se benefició también con sus fondos: la industria frigorífica,
la metalúrgica, la jabonera, entre otras. Con el propósito de reducir
inversiones que el IAPI debía efectuar para cubrir riesgos en empresas
privadas, se implantó posteriormente un sistema de autoseguro. El mismo
comprendía mercaderías de propiedad del Instituto almacenadas en depósitos
propios o arrendados, en tránsito, o en aguas de jurisdicción nacional. Se
obtuvo así, una importante reducción en el pago de primas de seguro.
·
Regulación del
mercado interno
El equilibrio del sistema económico era influido –directa o
indirectamente– por las decisiones tomadas desde el Instituto, las que adquirían
diversas formas.
·
Promoción y
fomento
Aquellas actividades productivas, que a
criterio del Instituto eran prioritarias, recibieron un tratamiento especial que
consistía en ciertos casos en la entrega de créditos sin obligación de
devolución. Ejemplos: a) campañas para el fomento de la producción
agropecuaria, plan de lucha contra las plagas de la agricultura y la ganadería;
compra y distribución de semillas, etcétera; b) venta de productos a menor
precio en zonas perjudicadas por fenómenos climáticos corriendo con el déficit
(harina y subproductos de la molienda del trigo, en 1950); c) pago de
adicionales a productores ubicados en zonas con problemas se sequía ( tanino,
en 1949); d) fomento de la inmigración; e) venta de productos a precio de costo
a la industria local (curtiembres, en 1950), etcétera.
·
Abastecimiento
El
mercado internacional de posguerra ofrecía ciertas dificultades para la compra
de productos que eran imprescindibles para la continuidad de la actividad
productiva dentro de nuestro país. Así, el Instituto se encargaba de
importarlos y distribuirlos en el mercado interno, mediante diversos
procedimientos. Por ejemplo, hacia 1949, distribuye cemento, tejidos de algodón,
yute y soda cáustica. Asimismo, para garantizar el abastecimiento local, el
IAPI hasta llegó a la expropiación de productos escasos, distribuyéndolos en
forma directa a los consumidores.
·
Subsidio
-
Comerciales: el IAPI tenía como principal tarea
colocar nuestros productos en el mercado internacional gestionando los mejores
precios. Vendía nuestros cereales, carnes, cueros, extracto de quebracho, etcétera.
Con este objetivo firmó convenios comerciales con países extranjeros, los que
a su vez proveían maquinarias o productos necesarios para nuestro
desenvolvimiento industrial.
Podemos mencionar los acuerdos con Suiza, Hungría, Italia, Países
Bajos, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Brasil y Suecia firmados entre 1947 y
1949. La actividad desarrollada en este ámbito implicaba controlar prácticamente
la exportación total de cereales, en menor medida la de productos de la ganadería,
y la importación de aquellos insumos críticos. Las importaciones de productos
básicos como arpillera, caucho, madera, cemento, etcétera, también constituían
parte importante de sus actividades comerciales en el exterior.
- Financieras: el IAPI intentó fomentar el comercio exterior, y
con ese fin otorgó financiamiento a países extranjeros para realizar sus
compras en el mercado argentino,
predominantemente de productos alimenticios.
Asimismo, se encomendó a astilleros europeos –británicos y holandeses – la
construcción de varias naves de pasajeros
y de carga refrigerada, mediante sumas adelantadas por el Instituto.
-
Asesoramiento y
control: Formaban
parte de sus funciones el asesoramiento al Poder Ejecutivo en la tramitación y
la firma de los convenios internacionales de carácter comercial y el posterior
control del cumplimiento de las convenciones. Todas las negociaciones o compras
que dispusiera el Poder Ejecutivo en defensa de la producción local, serían
efectuadas por intermedio del Instituto….
Hemos puntualizarnos cuán diversas y complejas eran las funciones del IAPI y cómo éstas afectaban intereses concretos de distintos sectores de la sociedad –industriales, comerciantes, agricultores, importadores.
La intervención del Instituto tocaba áreas vitales de la economía del país. No sólo se controlaba qué mercaderías importar, a qué precio y con qué aranceles, sino también qué debía producirse en el país –al determinar precios de cereales y carnes– y a quiénes debíamos vendérselo en el exterior. Se regulaba el abastecimiento interno y se protegía a la industria nacional
El IAPI, desde su creación hasta mediados de 1949, pertenecía a la órbita del Banco Central, junto con el Banco de Crédito Industrial, el Banco Hipotecario, y la Caja Nacional de Ahorro Postal. Como vemos, era un elemento clave en la nueva política económica peronista ejecutada por Miranda desde el Banco Central….
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¨ BALANCE HISTÓRICO DEL IAPI
Desde su creación, en mayo de 1946, hasta la reforma de su carta orgánica en septiembre de 1949, el Instituto constituyó una de las herramientas claves ideadas por Peronismo para ejecutar su política económica, y si bien no transformó totalmente la estructura económica preexistente, la afectó profundamente en amplios sectores
Desde su creación, en mayo de 1946, hasta la reforma de su carta orgánica en septiembre de 1949, el Instituto constituyó una de las herramientas claves ideadas por Peronismo para ejecutar su política económica, y si bien no transformó totalmente la estructura económica preexistente, la afectó profundamente en amplios sectores
El Instituto participó activamente en
hechos tan importantes como la nacionalización de los servicios públicos
–hasta entonces en propiedad del capital extranjero– y el equipamiento
creación y expansión de
empresas estatales como YPF, Flota Mercante, Gas del Estado, Fabricaciones
Militares, Aerolíneas Argentinas.
Simultáneamente, su acción comercial directa trajo consecuencias relevantes en la tradicional economía agraria argentina.
La comercialización de los cereales –especialmente la del trigo – hasta ese período controlada por empresas privadas de alcance internacional, se transformó abiertamente
El Estado no sólo establecía los precios de compra al productor, sino
que también colocaba las cosechas en el mercado internacional.
La
culminación de este proceso, en el plano jurídico ideológico, se concreta en
la sanción de una nueva Constitución Nacional –en vigencia
desde el 16 de marzo de 1949– cuyo articulado
expresa a nivel normativo el cambio socio-económico apuntado. El artículo
40 sintetiza claramente estas ideas:
a)
la economía al servicio del bienestar del pueblo y conforme al principio de la
justicia social;
b)
autorización y legitimidad del Estado como ente monopolizador de la actividad
de importación y exportación;
c)
protección de la actividad privada lucrativa, siempre que no afecte los
intereses generales;
d)
propiedad imprescriptible e inalienable de la
Nación de todos sus recursos naturales (petróleo, gas, carbón, recursos hídricos);
ALGUNAS CONSIDERACIONES FINALES
Han pasado casi 60 años desde la creación del IAPI, y quizá
hoy podemos apreciarlo con una mayor perspectiva histórica. Sin duda representó
un elemento clave en la política económica peronista, y si bien sufrió ambigüedades,
contradicciones, y no transformó definitivamente las bases del sistema económico
–en lo principal capitalista dependiente– fue el intento más serio por
nacionalizar la economía e independizarla de los centros financieros
internacionales.
Pareciera que a la luz de las recientes experiencias económicas, el intento peronista de la primera época adquiere nuevos valores. Si bien los buenos precios de los alimentos en el mercado mundial fueron la causa objetiva de la relativa capitalización que concretó el Peronismo, no lo explican todo. Nada se hubiese logrado sin una voluntad política interna para aprovechar esas condiciones internacionales y lograr un mayor grado de independencia nacional.
¿Cómo podrá resolverse el problema de la deuda externa, si en el comercio externo predominan intereses privados? Resulta poco confiable la “generosidad” del capital extranjero que algunos suponen vendrá a invertir y producir.
El comercio exterior, actividad que generó recursos desde la época
colonial y posibilitó la construcción del Estado argentino, ha tenido una
indiscutible importancia en la historia de nuestra nación. Su rol trascendente
se ha visto magnificado luego de la crisis de diciembre del 2001, momento en que
se evidenció claramente la vulnerabilidad externa de nuestro país.
Un análisis de las propuestas de los economistas del Plan Fénix y los del EDI (Economistas de Izquierda) nos muestran que, a pesar de sus diferentes perspectivas ideológicas, para ambas propuestas el comercio exterior, las exportaciones y las divisas allí generadas resultan factores
esenciales para lograr un desarrollo económico basado en la
capitalización del país.
La realidad que hemos captado a través del análisis de las crónicas
periodísticas entre enero del 2002 a diciembre del 2003, muestran un Estado
debilitado que debe batallar constantemente con pocas y extremadamente poderosas
empresas exportadoras multinacionales, principales
Así, por ejemplo, a principios del 2002 las empresas Cargill, Dreyfus, Bunge y Nidera reclaman que el gobierno ls pague 720 millones de dólares que el Estado había dejado de pagar en concepto de devolución del IVA. Contrasta la actual situación que nos muestra un Estado endeudado, sediento y dependiente de las divisas que el intercambio comercial le proporciona, forcejeando frente a un puñado de empresas fortalecidas por una devaluación que les permitió multiplicar sus márgenes de beneficio; con el Estado de 1945, decidido a emprender políticas que procuraban una economía autónoma, que creaba el IAPI como un instrumento para redistribuir riquezas y mejorar el nivel de vida de los asalariados.
Resultaría
hoy poco atinado repetir mecánicamente la experiencia del IAPI.
¨
LA
DEFENSA DEL IAPI
“Defendíamos pues, el precio
internacional de nuestros productos, unificando la comercialización en un
organismo del Estado, beneficiándonos del transporte y del seguro, exportando
trabajo a través de la exportación de materia prima cada vez más elaborada, y
rompíamos el bloqueo internacional, de origen político, de la unanimidad de
las grandes potencias, y el de origen comercial de los grupos monopolistas de
nuestra exportación, forzando a través de los tratados bilaterales la apertura
de nuevos mercados, y liberando nuestros precios del papel bajista que les hacían
jugar los consorcios internacionales” (13).
ARTURO
JAURETCHE
________________
“Nada parecía molestarles tanto –a los Estados
Unidos– como el IAPI, que en 1947
ganó más de 1.200 millones de m$n en la
comercialización de las cosechas y era una fuente de divisas para nuestro país.
La nación proteccionista por excelencia movilizó a todos los falsos apóstoles
de la democracia en abstracto para exigir el desmontaje del IAPI y de todas las
empresas del Estado” (14).
RODOLFO
PUIGGRÓS
________________
“…el IAPI no es una institución
monstruosa, sino una institución patriótica, que ha permitido la recuperación
económica de la República. Sin el IAPI, hubiera sido un mito la recuperación
de los ferrocarriles; hubiera sido un mito la construcción del gasoducto;
hubiera sido un mito la creación de la marina mercante. En una palabra, sin el
IAPI no hubiéramos podido realizar esa gran obra de nuestro presidente, que es
la independencia económica argentina… Sin el IAPI nuestro pueblo no podría
tener pan barato, aceite barato, carne barata, papas baratas” (16).
Defensa
de los legisladores justicialistas en 1951
__________________
“El
señor Diputado por la Capital (se refiere al diputado radical Dellepiane ) no
puede agraviarse porque el IAPI exista, ya que él ha facilitado la
independencia económica argentina” (17)
EDUARDO
COLOM – Diputado justicialista - 1952
La
estructura comercial y financiera argentina presenta, hasta el acceso del
peronismo al gobierno, un carácter parasitario y burocrático.
Dos importantes decisiones rompen con
este esquema imperante y posibilitan la expansión económica: El
monopolio sobre el comercio exterior: creación del IAPI y la centralización y
nacionalización del crédito: la nacionalización del Banco Central.
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Notas:
(1) 1 Miembro de la Carrera del Investigador Científico del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) en el Instituto de Investigaciones Gino Germani de la Facultad de Ciencias Sociales,
Universidad de Buenos Aires. Agradezco la valiosa colaboración de Fanny Brudny, Tecnica Principal de la Carrera del Personal de Apoyo a la Investigación y Desarrollo. Susana Novick ha publicado IAPI: auge y decadencia, en Editorial Catálogos. Buenos Aires, 2004.
(2) Carta del Presidente del Banco Central al Ministerio de Hacienda.
(3) Considerandos del Decreto 15.350 del 28 de mayo de 1946.
Comerciales: el Instituto compraba a los productores los cereales, que luego exportaría.
(4)Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 6º, 12 de junio de 1947, página. 69.
(5) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 115º, 13 de marzo de 1947, página 469.
(6) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 8º, 2 de junio de 1948, página 560.
(7) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 6º, 12 de junio de 1947, página 606.
(8) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 170º, 30 de junio de 1949, página 1233.
(9) Ib-idem., páginas 1237 y 1238.
(10) Rodolfo Puiggrós. Libre empresa o nacionalización en la industria de la carne. Editorial Argumentos,
Buenos Aires, 1957, página 202.
(11) Antonio Cafiero. De la economía social-justicialista al régimen liberal-capitalista. EUDEBA. Buenos
Aires, 1974, página 171.
(12) Ib-idem, páginas 179 y 180.
(13) Arturo Jauretche. Política y economía. A. Peña Lillo Editor, Buenos Aires, 1977, página 75.
(14) Rodolfo Puiggrós. Op.cit., página 196.
(15) G. Malgesini y N. Alvarez. El estado y la economía. 1930-1955. Tomo II. Historia Testimonial
Argentina. Centro Editor de América latina, Buenos Aires, 1983, páginas 51a 61.
(16) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 17º, 30 de junio de 1949, página 1239.
(17) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 42º, 19 de septiembre de 1950, página 2572.
(18) Cámara de Diputados, Diario de Sesiones, Reunión 40º, 30 de septiembre de 1954, página 2272.
(19) J. C. Esteban. Reflexiones sobre la crisis financiera argentina. Ediciones Liberación Nacional, Buenos
Aires, 1959, página 19.
(20) Ib-idem, página 8.
(21) En 1948 la inversión total en la Argentina ascendía a 17.464 millones de m$n, habiendo
aportado el IAPI 3.474 millones, lo que representa un porcentaje de 19,89%, según montos
citados por J. C. Esteban. Imperialismo y desarrollo económico. Editorial Palestra, Buenos
Aires, 1961, página 41; y Departamento de Contabilidad del IAPI.
(22) Cámara de Senadores, Diario de Sesiones, Reunión 59º, 30 de septiembre de 1949, páginas 2.409 a 2.412.
(23) Antonio Cafiero. Op. cit., página 188.
(24) Rodolfo Puiggrós. Libre empresa o nacionalización en la industria de la carne. Editorial Argumentos,
Buenos Aires, 1957, página 231.
(25) J. C. Esteban. Reflexiones sobre la crisis financiera argentina. Ediciones Liberación Nacional, Buenos
Aires, 1959, página 14.
(26) Ib-idem., página 27.
(27) Ley 14.378 del 30 de septiembre de 1954 y ley 14.379 de igual fecha.
(28) Nota acompañando proyecto de ley 18.623, de fecha 3 de julio de 1969.
AUTOR DEL FORMATO PARA
CADENA DE DIFUSION: ARNALDO SALVINI
cadenadedifusion@yahoo.com.ar
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NOTA
EL TRABAJO: LAS MULTINACIONES
DETRÁS DE “LAS RETENCIONES”, YA DIFUNDIDO, RELACIONADO CON EL TEMA DE ESTE
DOCUMENTO, ESTÁ A DISPOSICIÓN DE QUIENES LOS SOLICITEN