" 1943 - Junio - 2003: Vigencia del Peronismo- Justicialismo en
Argentina"
Por Alfredo Armando Aguirre
El 4 de junio de este 2003 en curso se cumplirán sesenta años de la
Revolución militar, "la chispa" de lo que habría de ser el fenómeno
que se
conoce como Peronismo o Justicialismo argentino. Las circunstancias de que
hace pocas semanas en las elecciones presidenciales argentinas, los tres
candidatos que concurrieron en nombre del Justicialismo hayan obtenido poco
más del sesenta por ciento de los votos; así como el hecho que uno de ellos
haya asumido la titularidad del Poder Ejecutivo Federal constituyen una
palmaria demostración de la vigencia de ese fenómeno.
Si utilizo el término fenómeno es porque en mi manera de ver la realidad en
este punto de mi parábola vital, el peronismo(la palabra Justicialismo es
mas bien utilizadas por los no peronistas, y ese no es mi caso) es un
complejo vital por ende multifacético. Desde ciertas escuelas antropológicas
no sería arriesgado decir que se trata de una "subcultura" o una
"subnación".
Actualmente con paradigmas como los emergentes de la fisica cuántica y la
teoría del caos, se puede intentar asomarse a ese fenómeno. Y si escribimos
"asomarse", es porque entendemos que estamos antes un fenómeno de muy
dificultosa conceptualización.
Tal vez ello permita entender, la difícil relación que el fenómeno viene
teniendo entre y con los intelectuales, particularmente los argentinos.
Los abordajes transdisciplinarios se nos antojan más fecundos para formular
una comunicación motivada en esta efemérides, que tal vez muy pocos
conmemorarán en la Argentina, en parte por el mal recuerdo que han dejado en
mayoritarias capas de la población las intervenciones militares entre 1955 y
1983, e incluso el golpe cívico - militar de Septiembre de 1930.
Tambien contribuirán a esa apreciación las propias luchas internas del
peronismo, luchas internas que a nuestro entender motorizan su vitalidad,
dado que en un momento de la etapa fundacional del fenómeno, transcurrida
entre la fecha que recordamos y Septiembre de 1955, hubo gente que
incorporada con posterioridad a Junio de 1943, intentó atenuar la
relevancia del tramo inicial dentro de la misma etapa que ahora llamamos
fundacional.
Tal vez esto requiera una precisión adicional. En el verano austral de 1951,
inició sus actividades la Escuela Superior Peronista, dirigida por Raúl
Mende que habia devenido Ministro de Asuntos Técnicos del gobierno presidido
por el General Peron en Noviembre de 1949. En el año inaugural de esos
cursos, una de las profesoras, fue nada mas y nada menos, que la esposa del
Presidente, la ya por entonces popular Evita.
Evita, leyó sus clases sobre "Historia del peronismo", las que luego
tomaron
forma de libro. Al referirse a la revolución del 4 de junio de 1943, Evita
expresó: "que lo único que tenia de peronista la Revolución del 4 de
Junio
era la proclama"
Cualquiera que conozca en detalle, la forma como se elaboran los mensajes
escritos y luego leídos de las personalidades en funciones como las que
ocupaba Eva Peron, sabe que ese tipo de comunicaciones son preparadas por
uno o varios colaboradores. No creo cometer una herejía en decir que Mende
tuvo que ver en la elaboración de esa comunicación y era precisamente uno de
lo que en los momentos iniciales y a nuestro entender definitorios de este
fenómeno, estaba fuera del mismo. Tampoco Evita formaba parte del grupo
inicial, ya que conoció a Peron en el verano austral de 1944 y fue cobrando
protagonismo a partir de 1947, cuando hizo un viaje oficial a Europa, año y
medio despues de haber asumido Peron la Presidencia argentina precisamente
el 4 de Junio de 1946,tras haber ganado la elección presidencial del 24 de
Febrero de ese año.
Pero no estamos solos en esta nuestra interpretación, que colisiona con
interpretaciones generadas desde el interior del peronismo que dan
preeminencia a la jornada del 17 de octubre de 1945, cargada de un valor
simbólico innegable.
Refiriéndose a la Revolución de Junio, en su Mensaje al Parlamento
Argentino el 1ero. de Mayo de 1955, Peron sostuvo que: " el 4 de Junio de
1943, fue la chispa que encendió la llama del 17 de octubre de 1945".
Testimonios de quienes sostuvieron conversaciones con Peron durante su
exilio madrileño en la década del sesenta e inicios de los setenta, eran
coincidentes en relatar, el énfasis que el tres veces presidente
constitucional de los argentinos daba a la etapa transcurrida entre el 4 de
junio de 1943 y el 17 de octubre de 1945.
Mas en un abordaje transdisciplinario que da primacía a las interpretaciones
"plásticas- químico- históricas" sobre las interpretaciones "físicas
-
políticas", no es difícil aseverar conociendo los entresijos de la
evolución
argentina previa a Junio de 1943, que los ingredientes que habrían de
eclosionar a partir de esa fecha ya estaban presentes en lo que
indistintamente podríamos denominar el " flujo vital", la
"fluencia vital ",
o el "continuum cultural Argentino.
Hace pocos años a Organización Internacional de Estándares (ISO) intentó
imponer un modelo de "interconexión de sistemas Abiertos" (OSI) para
el
fenómeno Internet. Todavía el modelo no ha logrado imponerse, mas a los
efectos de nuestro desarrollo, el mismo comporta una serie de capas
superpuestas en las que las de la capa de abajo va dando soporte a la capa
inmediata superior y asi sucesivamente. Algo parecido sostenía el arqueólogo
y antropólogo italiano, radicado en Argentina, José Imbelloni en una
conferencia sobre "Concepto y praxis del folklore",
pronunciada en Buenos
Aires en 1942, pero en forma más sencilla: Él comparaba a esa
superposición de capas con una cebolla...
En esa dirección y a los efectos de esbozar un panorama de la Argentina a
Junio de 1943, podemos enunciar que desde el "núcleo" de la cebolla
hacia
la superficie, se presentaban e interpenetraban las siguientes capas
lábiles: La perteneciente a las etnias precolombinas con las que se
encontraron traumáticamente los colonizadores y evangelizadores españoles
a
partir del segundo tercio del siglo XVI; la resultante de la miscegenación
de españoles, indios y esclavos negros, y la llegada masiva de la migración
compuesta por sectores pobres y discriminados por los procesos de
conformación de los estados Nacionales Europeos alentados por la clase
política que habia emergido del proceso de Emancipación de España en el
contexto del hegemonismo ingles y que se consolidó luego de las victorias
militares obtenidas en los combates de Caseros( 1852), Pavón (1861) y Buenos
Aires (1880).
Montada sobre esas capas de difusos e interactuantes límites, a partir de
1880, se puso en marcha un proyecto de país en que la clase politica local
había adoptado una suerte de "formula politica"(Mosca dixit), cuyos
ingredientes eran: La Independencia norteamericana, el liberalismo
manchesteriano ingles y la Revolución Francesa. Para ser un poco más
precisos se trataba de los mismos ingredientes que motorizaban a la clase
política de la ciudad de Buenos Aires desde 1810,pero en un contexto que la
suerte en los campos de batalla y el afianzamiento de Inglaterra habia
tornado más favorable.
Este "modelo" puesto en marcha, particularmente a partir de 1880, tuvo
que
hacer concesiones para su vigencia, generando de mala gana una apertura
política para dar cabida al movimiento político que lideraron primero
Leandro N. Alem y luego Hipólito Yrigoyen. Con la perspectiva del tiempo,
resulta posible interpretar que la clase política y la elite que la
alimentaba, no se dieron cuenta que el modelo, comenzaba a resquebrajarse
con el debilitamiento de Inglaterra luego de la Primera Guerra Mundial. Ello
no era óbice para que la dinámica puesta en marcha siguiera su curso ya
sazonada con las ideas libertarias y socialistas que en sus bagajes
culturales había traído aquella migración tambien portadora no de la
occidentalidad que preconizaban ideólogos como Alberdi y Sarmiento, sino de
los arcaísmos desde los cuales resistían en sus campos y aldeas a los mismos
intentos de "occidentalización" que aquella clase política dirigente
intentaba imponer en forma simiesca y compulsiva por estas latitudes.
Con esta turbulenta dinámica y cuando la Gran Depresión del 29, certificó el
fin de la hegemonía mundial inglesa, la elite desplazada de parte de las
posiciones formales de gobierno(el poder judicial continuó en su poder asi
como parcialmente representaciones legislativas nacionales y
provinciales),
logró que la estructura militar que se había fortalecido desde
principio
de siglo con el Servicio Militar Obligatorio, desplazara al presidente
Yrigoyen en Septiembre de 1930. Queda claro en esta descripción a
vuelapluma, que ese golpe de estado, no era algo privativo de los militares,
sino que contaba con un considerable apoyo de ciertos sectores civiles
ligados a los sectores tradicionales pre- migración. Este maridaje se
replicaría en todas las intervenciones militares hasta 1983.
Tambien con la perspectiva del tiempo puede percibirse que hay una estrecha
relación entre lo acaecido entre Septiembre de 1930 y Junio de 1943 y la
etapa que se abriría y que se cerraría abruptamente por otro golpe cívico
militar en Setiembre de 1955.
Despues de haber anulado una elección en Abril de 1931, donde los abominados
seguidores de Yrigoyen habían ganado en la importante provincia de Buenos
Aires, el maridaje cívico militar pergeñó una institucionalidad que
implicaba el funcionamiento de todas las instituciones del Estado de
Derecho, excluyendo de su participación a los potenciales seguidores de
Yrigoyen. Como "primus inter pares", para esa operación, que
autocalificaban
como "fraude patriótico", aparecía la figura de un líder militar el
General
Ingeniero Agustín P Justo, una singular personalidad que contó hasta su
repentina muerte con el fluido apoyo de muchos intelectuales, de los que
actualmente se denominan "progresistas". Este dato de
"progresistas"
apoyando gobiernos militares que abortaban a las mayorías populares, vale la
pena tenerlo en cuenta porque a futuro se repetiría.
Por debajo del marbete de "Década infame", rotulado por los críticos
al
período 1930- 1943, se iban perfilando aún en el seno mismo de la
Administración Justo y de la que la precedió una serie de ingredientes que
eclosionarían a partir de Junio de 1943. El listado de esos ingredientes
supera las limitaciones en extensión del presente desarrollo. Pero por un
lado estaban las corrientes mundiales de creciente intervención del estado
en las actividades económicas, por otro lado estaba toda una poderosa
corriente intelectual de crítica lo que luego se llamaría "el proyecto
del
80"; por otro lado estaba la recuperación de posiciones de la Iglesia
Católica en los sectores de poder, de los que había sido desplazada por la
masonería; tambiné se se contaba con la legislación social impulsada en el
Parlamento por los socialistas, y además se verificaba un incipiente
desarrollo industrial acelerado por el transcurso de la Segunda Guerra
Mundial, que comenzaba a generar una migración de población mestiza del
interior hacia Buenos Aires(a esa migración según la perspectiva se la
catalogaría como "cabecitas negras", "aluvión zoológico"
o "grasitas")
No me parece un dato menor, en mi manera de abordar las fluencias o flujos
vitales argentinos, consignar que en el contexto de la Segunda guerra
mundial, se produjese la muerte inesperada del general Justo en enero de
1943, cuando todo indicaba que seria el presidente de ese sistema
fraudulento para el periodo 1944- 1950. Yo arriesgo la hipótesis de que la
muerte fisica de Justo, alentó el nacimiento político de Peron. Al lapso
transcurrido entre Enero y Junio de un mismo año lo podemos considerar
históricamente como un instante.
En ese contexto muy influido por el curso de la Segunda Guerra Mundial, se
produce la revolución militar del 4 de Junio. El día anterior desde su
puesto en la Secretaría de Guerra el entonces coronel Peron habia redactado
la "proclama de esa Revolución". Cuando se espigan los ejemplares del
Boletín Oficial de la República Argentina, que es la publicación donde se
consignan las políticas publicas formalizadas en Leyes, Decretos y
Resoluciones, se puede advertir que las orientaciones impresas, preceden al
momento a fines de Octubre de 1943, cuando Peron pasa a ser designado
Director del Departamento Nacional de Trabajo, al que un mes después
convertiría en Secretaria de Trabajo y Previsión, agencia gubernamental
de
feliz recuerdo para los seguidores del peronismo.
En medios de las luchas permanentes por la preeminencia que caracterizan
todo fenómeno político, Peron fue pasando a ocupar simultáneamente los
puestos de Ministro de Guerra, de vicepresidente de la República y de
Presidente del Consejo Nacional de Posguerra: Con perceptible repercusión en
los sectores populares, se iban implementando las políticas publicas, muchas
de ellas ya estaban enunciadas antes de Junio de 1943.
Vale acotar que además de estas políticas publicas sociales especificas, se
iban implementado políticas publicas en toda la gama de actividades
susceptibles de serlo.
Claro es, que una cosa es el despliegue de las políticas de gobierno y
otra
cosa es la manera como desde esos sectores populares mayoritarios las mismas
iban siendo absorbidas.
Tambien quedaba claro desde los primeros momentos que se abría una grieta
entre la clase politica de la cual Peron seria su "primus inter
pares", y
los sectores tradicionales, que sólo en proporción muy minoritaria
acompañarían a la etapa iniciada en Junio de 1943.
La jornada del 17 de octubre seria una clara divisoria de aguas entre esos
sectores tradicionales que ya comenzaban a odiar visceralmente todo lo que
tuviera que ver con Peron, al que motejaban de "nazi", aprovechando el
desenlace favorable a los Aliados en la Segunda guerra y aquellos sectores
mayoritarios que habían percibido en sus cotidianidades los resultados
concretos de las políticas publicas implementadas desde Junio de 1943. El
apoyo demostrado a las políticas publicas encarnadas en Peron, se
legitimaría formalmente a partir de las elecciones de Febrero de 1946, y
en
ese plano se renovaría con creces en las elecciones de 1948, en 1951(donde
Peron fue reelecto) y en la elección de vicepresidente de 1954.
Mientras se perfeccionaban, ampliaban y legitimaban constitucionalmente las
políticas publicas puestas e marcha entre Junio de 1943 y Junio de 1946, se
ampliaba la brecha entre los seguidores de Peron y los sectores
tradicionales desplazados a los que se iba sumando la clase media que habia
sido beneficiada por esos sectores hasta los sucesos de Junio de 1943 y
ahora experimentaba una suerte de sensación de desplazamiento de aquellas
posiciones que los sectores tradicionales les habían posibilitado acceder.
Este encono fue creciente, con un golpe militar incluido como el de
Septiembre de 1951. Y no puede decirse que la clase politica liderada por
Peron fue contemporizadora con sus encarnizados contendientes. No esta en el
haber del peronismo de esa etapa la tolerancia con esas minorías cerriles.
Asi las cosas se llegó a Septiembre de 1955. Sea por su enfrentamiento con
la Iglesia Católica; sea por las políticas de liberalización que El
Gobierno peronista comenzaba a poner en marcha( A este respecto no puede
dejar de mencionarse el Congreso Nacional de la Productividad del verano
austral de 1955) y que generaban la reticencia de sectores propios; los
sectores que se venían enfrentando a Peron desde su aparición publica,
lograron fortalecer sus posiciones y en un golpe cívico militar que
autodenominaron "Revolución Libertadora", derrocaron al peronismo de
los
poderes públicos. Incluso por primera vez desde 1862, tambien se descabezó
al Poder Judicial(circunstancia esta poco ponderada para ponderar las
sistemáticas violaciones a los derechos humanos y a las libertades civiles
que luego sobrevendrían).
Y asi como los sectores "progresistas" acompañaron a los militares y
a los
sectores tradicionales en 1930, el esquema se repitió en la "Revolución
Libertadora". Es esta complicidad la que quizás explique porque hay pocos
abordajes intelectuales sobre esta etapa preñada de vesanias.
A septiembre de 1955, la Argentina no tenía deuda externa y el Ingreso
Nacional se repartía una mitad para los asalariados(había plena ocupación)
y otra mitad para los capitales donde el capital extranjero tenia papeles
complementarios y el grueso de los activos o eran de capitales argentinos o
se trataba de haciendas productivas estatales.
El fenómeno peronista en esta etapa concluida en 1955, habia venido
absorbiendo en su seno todas las corrientes contradictorias
que venían
incorporadas en el devenir argentino , asi como los avatares de la evolución
mundial. Así, en la misma acción de gobierno de esa época fueron asimilando
diferentes corrientes ideológicas.
En medio de las persecuciones, comenzaba a percibirse como la mayoría de la
población había asimilado las políticas publicas receptadas. Por eso a la
prédica de los "Libertadores" y a la miríada de proscripciones,
respondían,
parafraseando los conceptos acuñados por Rodolfo Kusch con "el silencio,
la
negación la fagocitación". A la "Resistencia" muy
divulgada de los
militantes, se sumaba esa resistencia masiva sorda y subterránea, que se
manifestaba cada vez que los usurpadores convocaban a alguna elección
amañada. Como en 1931, en 1962 los grupos cívicos militares volvieron a
anular una elección donde el peronismo ganó provincias como las de
Buenos
Aires. Y por añadidura derrocó al gobierno pseudonstitucional(como los de
Justo, Ortiz y Castillo) que dicho sea de paso habia sido elegido con el
concurso de los votos del peronismo proscripto, siguiendo directivas de
Peron desde su exilio.
Mas por su vitalidad, caracterizada por la diversidad, la complejidad, la
contradicción, la incertidumbre, la imprecisión y el descontrol - como la
vida misma - el peronismo iba absorbiendo lo que pasaba en su entorno y asi
fue como absorbió la "Guerra Fría", Y asi fue como a la ya
turbulenta
"interna peronista" se le sumaron los bandos contendientes en esa no
tan
solapada conflagración mundial. Los resultados de proyectan a nuestros días.
Luego de 18 años, hubo un interregno de institucionalidad democrática para
el fenómeno peronista entre Noviembre de 1972 cuando Peron regreso a la Arge
ntina hasta marzo de 1976, cuando en el nuevo contexto mundial nuevamente
una coalición cívico militar derroco al gobierno Peronista. Interim Peron
habia sido electo presidente constitucional por Tercera vez el 23 de
setiembre de 1973, falleciendo en ejercicio de su mandato el 1ero. de julio
de 1974. En el contexto previamente insinuado, pero sin los ocultamientos
que los sectores progresistas hicieron de la "Revolución
Libertadora", el
peronismo fue nuevamente proscripto hasta 1983, donde luego de la derrota
militar en la guerra del Atlántico sur el grupo militar y los civiles que
los acompañaban convocaron a una elecciones que no ganaría el peronismo
en
el ámbito nacional, pero permitiría demostrar su vigencia por los
parlamentarios nacionales obtenidos, y por la cantidad de gobernaciones
provinciales y de gobiernos municipales a los que pudo acceder.
Los pronunciamientos electorales posteriores hasta el de abril del año en
curso, evidencian la permanencia del fenómeno sobre todo a niveles de los
sectores más postergados. Esa vigencia ultrapasa las intensas disputas
internas del "horizonte directivo" peronista, donde como solia decir
el
mismo Peron siempre estan los problemas. Alli campean todas las disputas
ideológicas que campean este mundo de fácil intercomunicación. Y en este
punto es donde como en nuestro caso enfatizamos hacia el sesgo cultural o
"cultual" del fenómeno peronista, mas allá de los legítimos
pronunciamientos
electorales de la ciudadanía, que de última son siempre capitalizados por
los horizontes directivos.
Desde mi plataforma de valores que tiñe obviamente mis paradigmas
interpretativos, aprecio que es más relevante el impacto en la población de
las políticas publicas desplegadas por el peronismo en su etapa fundacional
1943 - 1955, que las sempiternas luchas por la preeminencia.
En la memoria colectivo de los sectores es donde se re - miscegenizaron sus
culturas arcaicas - folk, el flujo vital hispánico - indio- afro con
las
minorías étnicas desplazadas de Europa se ha venido procesando todo ese
plexo de políticas publicas. Y más allá de formulaciones como la poco
conocida Doctrina Justicialista se retroalimentó una fluencia vital, que
hace que por estas horas una cantidad mayoritaria de argentinos nos sigamos
alimentando de la llama encendida por la "chispa" del 4 de junio
de 1943.
Buenos Aires, 1 de Junio de 2003
Alfredo Armando Aguirre
choloar@arnet.com.ar