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Nuestra educación debe
imponer los siguientes principios:
- Que en la conciencia encaje
exactamente la justicia
- Hacer comprender que el fin de la
vida no es la riqueza, sino la virtud
- Que el individuo es egoísta y
destructor. Que el hombre no puede vivir aislado; por consiguiente
debe desarrollar su espíritu social, de cooperación altruista.
Que fijando con preescisión los deberes y los derechos sociales
se hará efectivo el “ amaos los unos a los otros” .
- Que el conflicto humano es
esencialmente un conflicto entre la fe y la incredulidad. Que la
recuperación de la fe es el objetivo de nuestra cruzada que se
inspira en verdad y el bien común.
- Afirmar como fundamento de la
democracia la expresión del pueblo en comicios libres.
- La conciencia nacional ha de
formarse en concordancia con el lenguaje, con la historia, con las
tradiciones Argentinas con el conocimiento objetivo y directo de
todo el país por sus habitantes.
Así se afirmara el concepto de patria y soberanía.
- La economía ha de orientarse con
un amplio espíritu de justicia distributiva. Enseñando a
respetar el capital, como que el es trabajo acumulado, pero enseñando
también que el no puede ser nunca factor de opresión y
esclavitud nacional o internacional.
- Cuidado y vigilancia de la salud.
Educación sanitaria en lo que se comprende la educación física.
- Estimular por todos los medios la
educación moral, científica, artística, practica y vocacional,
de acuerdo con las aptitudes de los educandos y las necesidades
regionales del país.
Mensaje a la Asamblea Legislativa, 1 de Mayo 1949
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